No importa por qué modelo de la Clase B se decida: en todos los casos estará contribuyendo a salvaguardar el medio ambiente. Una novedad es el modelo B 170 NGT[1], que puede pasar de la propulsión por gasolina al accionamiento por gas natural. En el B 150 FE[2] y el B 170 FE[2], la función automática de parada y arranque contribuye a ahorrar combustible al detenerse en los semáforos o por un atasco.
Por lo que respecta a los diesel, la técnica common-rail proporciona un elevado par motor y un escaso consumo. El colector común (common-rail) somete el combustible a altas presiones permanentes en todo el espectro de revoluciones, inyectando la cantidad exacta de combustible, finamente pulverizado, en la cámara de combustión. De esta forma se logra una reducción del consumo y de las emisiones contaminantes.