


El programa electrónico de estabilidad ESP® forma parte del equipamiento de serie de todos los turismos Mercedes-Benz. Si el vehículo amenaza con derrapar, actúa con precisión y rapidez frenando una o varias ruedas de forma selectiva y reduciendo el par motor en caso necesario.
El servofreno de emergencia BAS ha sido diseñado para aumentar la potencia de frenado en las situaciones de emergencia en las que, a pesar de reaccionar en seguida, no se frena con la suficiente contundencia. Con ello se consigue reducir considerablemente la distancia de frenado.
El equipo de frenos ADAPTIVE BRAKE está provisto de un microprocesador que emite órdenes de frenado más rápidas, asegurando una mayor deceleración y un mayor control de la estabilidad. Puede detectar una frenada de emergencia por la velocidad con la que el conductor cambia el pie del acelerador al freno. Al instante aumenta la presión en los circuitos de frenado y las pastillas se apoyan en los discos para poder actuar más rápidamente y con toda su fuerza cuando el conductor accione el freno. En el momento en el que el conductor acciona el pedal del freno, el sistema calcula automáticamente la fuerza de frenado requerida para cada rueda. Los cuatro moduladores de presión situados en las ruedas dosifican la presión de frenado en función de las necesidades del momento, y la envían a los frenos. La luz de frenos adaptativa advierte de una frenada de emergencia a los vehículos que circulan detrás, encendiéndose de forma intermitente durante la deceleración y conectando los intermitentes de emergencia una vez producida la detención.
Si la calzada está mojada, las pastillas tocan levemente los discos de freno para eliminar la película de agua que se forma en ellos, de forma que los frenos puedan actuar con la máxima eficacia. Si el sistema detecta una situación de marcha crítica, el equipo de frenos ADAPTIVE BRAKE actúa junto con el ESP® frenando una o varias ruedas hasta estabilizar el vehículo. También asiste al sistema ABS y al servofreno de emergencia BAS.
A primera vista destacan por su belleza. Pero tras esa elegancia descubrimos la tecnología más avanzada. Gracias a la nueva técnica de proyección se ha mejorado la capacidad de iluminación de los faros.
Los faros bixenón con luces activas y luz de giro están disponibles como opción (en el CLS 63 AMG forman parte del equipamiento de serie, aunque sin luz de giro). La luz de giro, integrada en los faros antiniebla, se conecta automáticamente al girar o tomar una curva cerrada a una velocidad inferior a 40 km/h si la luz de cruce está conectada, asegurando una mejor iluminación de la calzada.
Con las luces activas, la luz de cruce de los faros bixenón sigue los movimientos direccionales del vehículo. Como resultado, el alumbrado en curvas mejora notablemente, permitiendo al conductor apreciar mejor el trazado de la carretera y descubrir a tiempo posibles obstáculos. Y para que también vea mejor con el vehículo detenido, los faros bixenón incorporan una luz de posición más intensa gracias a la técnica LED.
Los pilotos traseros de nuevo diseño resplandecen con sus bombillas de alto rendimiento, rellenas de xenón, que se distinguen por su mayor durabilidad en comparación a las bombillas convencionales, así como por su menor consumo eléctrico. Los cristales de todos los faros son de policarbonato transparente resistente al rayado, más ligero que el vidrio y menos vulnerable ante los impactos.


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