


Un estilo de conducción deportivo no debe conllevar un deterioro de la seguridad. Para ello, usted cuenta con los faros bixenón de serie o el Intelligent Light System (ILS) opcional, con luz de giro integrada. El control activo de la suspensión ABC —de serie en SL 500, SL 600 y modelos AMG, opcional para SL 350— aporta la necesaria estabilidad de marcha. El tren de rodaje activo rebaja la altura de la carrocería hasta en 15 mm cuando la velocidad es elevada. Este hecho mejora el comportamiento en ruta y la aerodinámica, con la consiguiente reducción del ruido y del consumo de combustible. El ESP®, por su parte, favorece la estabilidad y el control direccional. Gracias a la sensibilidad de sus sensores, el SL reconoce incluso una súbita pérdida de presión en los neumáticos y alerta al conductor. En caso necesario, un arco protector controlado también por sensores se despliega en milésimas de segundo.

| Solicite un Test-Drive y disfrute de la Clase SL por usted mismo. |