

Para el SLK están disponibles cuatro motorizaciones con una característica común: todas ellas hacen de cada desplazamiento una experiencia apasionante. Una experiencia que usted podrá disfrutar en toda su intensidad gracias a la gran autonomía que proporciona el depósito, con 70 litros de capacidad.
El SLK 200 KOMPRESSOR, con una potencia de 184 CV (21 CV más que el modelo antecesor) asegura agilidad y dinamismo. Con un motor de 4 cilindros con compresor y ajuste variable del árbol de levas, el disfrute roadster está garantizado, especialmente teniendo en cuenta la reducción experimentada por el consumo de combustible.
Aún más deportivos resultan los dos modelos de 6 cilindros, el SLK 280 y el nuevo y temperamental SLK 350 Sportmotor. El primero entrega 231 CV; el segundo es capaz de alcanzar 305 CV y hasta 7.200 rpm. Ambos 6 cilindros producen un característico sonido de gran profundidad y ofrecen un rendimiento más que suficiente para experimentar placer de conducción en estado puro.
El capó del SLK 55 AMG alberga el propulsor más potente de su segmento. Se trata de un brioso motor atmosférico V8 cuyo potente sonido resulta tan impresionante como el regular despliegue de su potencia, 360 CV, y su par motor máximo de 510 Nm.
[1] Los datos (valores provisionales) no hacen referencia a un vehículo en particular y no forman parte integrante de la oferta, sino que sirven sólo para establecer comparaciones entre diferentes modelos.
[2] Sólo disponible con cambio automático.

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