

Garantizar la seguridad de las pistas de despegue y aterrizaje, incluso en condiciones meteorológicas adversas, es imprescindible para un tráfico aéreo sin incidentes. El Unimog presta valiosos servicios en este campo. En todo el planeta. Los 365 días del año. Limpia los dispositivos de control del tráfico con la misma facilidad con que barre las vías de acceso y las áreas de aparcamiento de los aviones, corta la hierba que crece entre las pistas de aterrizaje e incluso es capaz de remolcar aviones. Despeja el alumbrado de las pistas de despegue y aterrizaje y en invierno retira la nieve con pala, fresadora quitanieves y esparcidor de sal. O bien, si lo prefiere, con un dispositivo de barrido y soplado especial para aeropuertos. La boquilla de soplado lanza aire a una velocidad de hasta 500 km/h para eliminar hasta el último copo de nieve.
Pero el Unimog no se limita a hacer más seguras las operaciones de despegue y aterrizaje, sino que en caso de emergencia resulta muy útil como robusto vehículo extintor con depósito de agua o espuma y bombas de alta presión.
